Miquel Martí y Pol: ” La sort és una noia que em mira sempre des del fons del temps y té ulls clars i riu maliciosa..”
La Navidad es una fecha de nacimientos. Muchos dioses importantes, de religiones muy distintas y de épocas diferentes, han nacido en estos tiempos fronterizos entre el día y la noche. Antes de que el árbol luminoso invadiera nuestras casas, el adorno fundamental de la Navidad, su símbolo más auténtico, lo expresábamos con el “nacimiento”. De manera más o menos elaborada, con un afán artístico o sin él, los ciudadanos de este país el verdadero acontecimiento de la Navidad: el nacimiento de un Dios.
En torno al fin de diciembre, la vida parece prepararse para su renacer, a pesar de que ha de transitar aún por el helado sendero del invierno. El sol detiene en efecto, en torno a este día de Nochebuena su huída hacia el sur y lentamente comienza, de nuevo, el viaje hacia las sombras tierras del norte,a las que , poco a poco, irá inundando con su luz y su calor, ganando cada día tiempo a las sombras y espacio al helado Bóreas, el viento del norte, a la vez temido y venerado.
Vivimos los días del solsticio, los dias en que el sol se para y da la vuelta para viajar hacia el norte. Los antiguos griegos creían que esta “vuelta” del sol se iniciaba justo encima de la isla de Ortigia, el lugar yermo del mar Egeo en el que Leto, asida con todas sus fuerzas al tronco de una palmera, parió a sus dos hijos: Apolo y Ártemis. Apolo, el dios del sol y de la luz, inundó con sus rayos la desolada tierra de Ortigia que, desde entonces, recibió el nombre de Delos, es decir ,”brillante”.
El solsticio de invierno es el momento en el que nacen buena parte de los dioses/hombres. Algunos de ellos, como Jesuscristo, son hijos de mujeres mortales y, por tanto, arrastran la desgracia de tener que vivir con esa naturaleza ambigua que les hace, a la vez, dioses y hombres. Muchos de ellos tienen que “morir” para que su esencia divina prevalezca sobre su condición mortal y su figura sea emplazada por los hombres en el panteón de los dioses auténticos.
La navidad es también la época del nacimiento de muchos dioses redentores. Quizá esa sea la razón por la que todos pretendemos cargar estas fechas con sentimientos de concordia, de hermandad y de amor. Dioses tan distintos como Jesucristo, Mitra, Dionisio, Osiris o Krishna, están relacionados con este afán tan nuestro de integrarnos con los ciclos de la naturaleza y los sentimientos de bondad y de piedad.
Aunque el invierno parece un emisario de la muerte, anuncia en realidad un nacimiento que quizá pueda volver a ser, al cabo, un nuevo renacimiento

GRÀCIES PEP… PER DEIXAR-ME PARTICIPAR DELS TEUS ESCRITS… I M’ENCANTA ESCOLTAR LA MÚSICA QUE POSES…
una meravella nano!!!….t’estim;)
Santa nit!,
plàcida nit!,
els pastors han sentit
l’al·leluia que els àngels cantant
en el món han estat escampant:
El Messies és nat!
El Messies és nat!
Santa nit!,
plàcida nit!,
Ja està tot adormit;
vetlla sols en la cambra bressant
dolça Mare que al Nin va cantant;
dorm en pau i repòs,
dorm en pau i repòs.
Santa nit!,
plàcida nit!,
El Jesús, tan petit,
és el Déu, Ser Suprem poderós,
en humil petite
per l’home redimit;
per l’home redimit.
(Franz Xaver Grüber “Stille Nacht” )
El magnificat, sublim!
Bon Nadal i feliç 2012 Pep!
Moltissimes Gràcies.. és precios aquest lloc!!! i m’encanta el que poses..
GRÀCIES PEP, ÉS PRECIÓS, M’AGRADA MOLT LA TEVA CAPACITAT I SENTIMENt, LES DUES MÚISIQUES PRECIOSES.
Precios, ven estriat, m’agradt molt un eto molt fort i bones festas.
Moltes gràcies per compartir amb mi aquesta música i aquests escrits tan lindos.Deseo que passis molt bé aquest Nadal.
Una abraçada
Gracias por todo ,ayer hice un escrito sobre este comentario sobre las navidades y los dioses no se lo que paso pues he visto que no sale en ningun sitio algo hago mal (.ME AGRADO MUCHO .UN ABRAZO)